Bifidus (Juan Carlos Flores) hace referencia a las atmósferas cerebrales atrapadas en ambientes oníricos. La expresión
más bizarra del sueño quedaría plastificada en esa esfera candente llamada yen pox, rescoldo, materia residual del opio
recién fumado que da nombre a su ep/debut.
Diminutas correrías digitales, despliegues y microestallidos sónicos,sorprenden en deliciosos recovecos de cada cresta,
hondonada y voluta surgen de los ambientes artificiales en cada propuesta, que en su conjunto parece guiado por un hilo
conductor donde el principio y fin se pierden en la madeja de ensoñaciones.
Apegado a los códigos genéticos del ambient, donde los elementos independientes copulan con los incidentes al crear
tejidos de vigorosa textura visual, confecciona tapices aleatorios que sorprenden al escucha con lo que podrían ser
perfectas bandas sonoras de sueños analgésicos o loops trepidantes sin aparente salida, salvo un inquieto despertar.
Un viaje interno sembrado de clicks que navega por diversos paisajes emocionales.